ALGUNAS CONSIDERACIONES DEL ESTATUTO DE RESIDENTE DE LARGA DURACIÓN-UE EN UN SEGUNDO ESTADO MIEMBRO: UN NUEVO DERECHO.

Uno de los objetivos a los que responde la Directiva que estamos analizando es que ésta pretende proporcionar seguridad jurídica a los nacionales de terceros países en la UE, fomentando su libertad de circulación de acuerdo con los requisitos del Mercado Interior y solventado, de este modo, problemas con relación a la demanda de mano de obra de diversos mercados nacionales .
En coherencia con el citado objetivo, la Directiva permite que el residente de larga duración pueda ejercer el derecho de residencia en un Estado miembro distinto del que le concedió el estatuto durante un período superior a tres meses . Posibilidad esta que se supedita al cumplimiento de una serie de condiciones :
a) Cuando la persona ejerce una actividad económica como asalariado o independiente. En este sentido, los Estados miembros podrán estudiar la situación de su mercado de trabajo y aplicar sus procedimientos nacionales relativos, motivado lo anterior bajo la base de las políticas del mercado de trabajo, los Estados miembros podrán darle preferencia a los ciudadanos de la Unión, sobre los nacionales de terceros países, cuando así lo establezca el ordenamiento jurídico de la Unión.
b) En el caso de realización de estudios o formación profesional
c) O, por otros fines.
Sin embargo no podemos obviar el hecho de que, los Estados miembros, podrán limitar el número de permisos de residencia, dado el caso de que su legislación vigente en el momento en que se adoptó la Directiva, prevea limitaciones a la admisión de nacionales de terceros países.
No obstante, la propia Directiva excluye la posibilidad de reconocer un permiso de residencia, por un periodo superior a tres meses, en el territorio de otro Estado miembro a aquellos residentes de larga duración que se encuentren en alguna de las siguientes categorías:
• Trabajadores por cuenta ajena enviados por un prestador de servicios en el marco de una prestación transfronteriza.
• O, prestadores de servicios transfronterizos.
Pero lo cierto es que, lógicamente, el nacional de un tercer estado residente de larga duración-UE deberá cumplir una serie de condiciones para beneficiarse de este nuevo derecho. A su llegada al segundo Estado miembro, debe lo antes posible y a más tardar, transcurridos tres meses desde su entrada al territorio, presentar la solicitud de residencia ante las autoridades competentes de dicho Estado. Y éstas podrán admitir dicha solicitud, aún cuando el interesado se encuentre aun residiendo en el primer Estado miembro .
Llegados a este punto, señalaremos a continuación cuales son los requisitos que deberá cumplir el nacional del tercer Estado para obtener la residencia en el segundo Estado miembro. En concreto, este deberá:
1. Presentar el permiso de residente de larga duración-UE del primer Estado miembro que lo otorgó, el documento de identidad, el contrato de trabajo, documentos relativos a una vivienda adecuada, así como también aquellos que estipule la legislación nacional del Estado miembro.
2. Presentar pruebas de que pose disponibilidad de recursos suficientes y regulares para su propia manutención – así como para los miembros de su familia, si este los tuviera- y de un seguro de enfermedad que cubra todos los riesgos en el segundo Estado miembro .
3. Los Estados miembros podrán requerir a los nacionales de terceros países que cumplan con las medidas de integración estipuladas en su legislación nacional. Esto no será aplicable si estas medidas ya se le fueron exigidas anteriormente, aunque en este caso si es posible que el Estado exija a la persona de que se trate que curse estudios de idiomas .
Ténganse en cuenta que los miembros de la familia del residente de larga duración podrán reagruparse con él o acompañarle en el segundo Estado miembro a condición de que ya hayan formado una familia en el primer Estado miembro. En caso contrario, esto es, cuando la familia no estuviera constituida en el primer Estado miembro, será de aplicación lo dispuesto en la Directiva 2003/86/CE sobre el derecho a la reagrupación familiar.
Ahora bien, el segundo Estado miembro podrá negar la residencia del residente de larga duración en los siguientes casos, tal y como se contempla en el artículo 17 y 18 de la Directiva:
1. Cuando el solicitante represente una amenaza para el orden público o la seguridad pública. En este caso, el Estado miembro analizará la gravedad o tipo de infracción .
2. Cuando el solicitante represente una amenaza para la salud pública. En este sentido, la Directiva prevé la posibilidad de que un Estado miembro exija un examen médico para asegurarse de que los nacionales de terceros países no sufren enfermedades que son objeto, en el país de acogida, de medidas de protección. Aunque, las enfermedades contraídas con posterioridad a la expedición del estatuto en el segundo Estado miembro, por ningún motivo será razón para negar la renovación del permiso ni para decidir la expulsión del territorio.
Por lo que respecta al procedimiento, hay que tener en cuenta que la Directiva prevé una serie de garantías . Estas garantías se refieren al plazo en el que se debe examinar la demanda de la solicitud del permiso de residencia. Sobre este particular, la Directiva prevé un plazo de 4 meses a partir de la fecha de su presentación, y dado el caso que existiera, ya sea circunstancias excepcionales vinculadas con la complejidad del examen, así como si también faltara algún documento requerido, este plazo se podrá extender hasta tres meses más debiendo notificársele al solicitante.
Otras garantías se traducen en la necesidad de motivación de la resolución de denegación de una solicitud de permiso de residencia . Y otras garantías afectan al caso de que se niegue la totalidad, renovación o en su caso la restirada del estatuto, de modo que el interesado podrá hacer uso de los recursos estipulados en la legislación nacional del segundo Estado miembro del que se trate.
Ahora bien, si la resolución resulta favorable al otorgamiento de la residencia, el segundo Estado deberá notificarle dicha decisión al primer Estado de acogida.
Y desde su admisión en el segundo Estado miembro, el residente de larga duración se beneficiará de todas las prestaciones de las que se beneficiaba en el primer Estado miembro, en las mismas condiciones que los nacionales.
Aunque lo cierto es que el residente de larga duración que resida en el segundo Estado miembro conservará su estatuto en el primer Estado miembro hasta que haya adquirido el mismo estatuto en el segundo Estado miembro. De modo que, después de cinco años de residencia regular en el territorio del segundo Estado miembro podrá presentar, si lo desea, una solicitud para ser considerado como residente de larga duración en este Estado miembro .
Llegados a este punto, no podemos finalizar este apartado sin realizar, siquiera brevemente algunas consideraciones sobre la retirada y la obligación de readmisión del estatuto de residencia en el segundo Estado miembro . Respecto a la retirada, cabe señalar que hasta que el nacional de un tercer país haya obtenido el estatuto de residente de larga duración, el segundo Estado miembro podrá adoptar la resolución de denegar la renovación o retirar el permiso de residencia y obligar al interesado (y a los miembros de su familia), conforme con los procedimientos previstos por la legislación nacional, a abandonar el territorio en los casos siguientes:
1. Por razones de orden público o de seguridad pública (en los mismos términos anteriormente explicados)
2. Cuando se dejen de cumplir las condiciones previstas para la obtención del estatuto en un segundo Estado miembro.
3. O, cuando el nacional de un tercer Estado no resida legalmente en el mencionado Estado miembro.
Y por lo que afecta a la obligación de readmisión, hay que señalar que el primer Estado miembro estará obligado a readmitir al residente de larga duración al que el segundo Estado miembro haya retirado el permiso de residencia, y con el serán, también readmitidos los miembros de su familia.
Todos los derechos reservado Elizabeth Chichino B. Tesina: EL ESTATUTO DE LOS NACIONALES DE TERCEROS PAÍSES DE LARGA DURACIÓN: UNA APROXIMACIÓN AL CONCEPTO DE TRATO EQUITATIVO.”
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